Los trastornos de la alimentación son sufrimientos graves de salud mental que pueden tener un impacto severo en la salud psicológica y física de una persona.
El daño que las personas hacen a su cuerpo al tener hábitos de alimentación destructivos comúnmente relacionados con un trastorno de la alimentación puede poner en riesgo su vida e incluso requerir de atención médica de emergencia.
Las distorsiones psicológicas que experimentan las personas con un trastorno de la alimentación también pueden mermar considerablemente su bienestar en general y provocar una afectación significativa en su funcionamiento.