Cuando tu hijo tenga una rabieta, es importante permanecer calmado. Las rabietas son normales, forman parte del desarrollo normal del niño y no son su culpa. No eres un mal padre o madre, ni tu hijo o hija es malo.

Las rabietas son comportamientos o arrebatos emocionales perturbadores o desagradables que se presentan con frecuencia en respuesta a deseos o necesidades insatisfechas, con mayor frecuencia en un niño pequeño o personas que no pueden expresas sus necesidades o controlar sus emociones cuando se sienten frustrados.

https://www.blancajorge.com/Son comportamientos naturales durante el desarrollo de la primera infancia, que empiezan alrededor de los 12 a 18 meses, empeoran entre los 2 y 3 años, disminuyendo hasta la edad de 4 años. Al estar cansado, hambriento o enfermo puede hacer que las rabietas empeoren o se vuelvan más frecuentes.


Una estrategia para minimizar la duración e intensidad de la rabieta es ignorar el comportamiento. Alguna veces, el niño lo seguirá y continuará con la rabieta, no hables ni reacciones hasta que el comportamiento cese. Después, serenamente, habla del asunto y ofrece alternativas sin ceder a las exigencias del niño.

https://www.blancajorge.com/Si la situación empeora y no te ves capaz de manejarla, te ofreceremos consejos y pautas para ayudarte a ti y a tu hijo, mejorando tu calidad de vida y de convivencia. Las pautas y consejos que te proporcionemos como profesionales de la psicología harán que seas capaz de sobrellevar estas situaciones, aunque no se puedan evitar, si disminuir su frecuencia y poder superarlas.